Iglesia de San Agustín de Arequipa

Es la mejor expresión arquitectónica del estilo barroco mestizo del siglo XVII. Construida con sillar blanco, impresiona por su elaborada portada de gruesos relieves y audaces iconografías. Su interior es igualmente suntuoso, destacando su cúpula profusamente ornamentada, sus altares neoclásicos, su altar mayor con finas tallas y aplicaciones en pan de oro, y varios lienzos coloniales que engalanan su nave principal.

Erigida en 1575, San Agustín fue prácticamente destruida por el fuerte sismo de 1868 (sólo quedó en pie su sacristía). En el siglo XIX se inició un proceso de reconstrucción, en el que se trató de manera escrupulosa de mantener sus líneas y detalles originales.